Es la pregunta que más nos hacen y la que peor se suele responder. Si buscas «cuánto cuesta una página web» encontrarás de todo: desde «gratis» hasta «depende». Las dos respuestas son verdad a medias, y ninguna te ayuda a decidir.
En Huella somos un estudio pequeño y publicamos nuestros precios. Así que aquí va la respuesta larga, con números reales: qué cuesta una web en 2026, qué hace que suba o baje el precio y qué gastos aparecen después y nadie te cuenta en el primer presupuesto.
La respuesta corta
Para una empresa pequeña o mediana en España, una web profesional suele costar entre 300 € al año (si la montas tú con una buena herramienta y algo de ayuda) y varios miles de euros (si la encargas a medida con estrategia, textos y funciones especiales). Estos son los rangos que solemos ver en el mercado:
| Tipo de web | Precio orientativo | Para quién |
|---|---|---|
| Constructor online (Wix, Squarespace…) hecho por ti | 150 – 500 €/año | Quien tiene tiempo y no le importa aprender |
| Web con plantilla montada por un profesional | 500 – 1.200 € | Negocios pequeños que necesitan algo correcto y rápido |
| Web a medida (diseño propio, textos y SEO base) | 1.500 – 5.000 € | Empresas que quieren diferenciarse y captar clientes desde Google |
| Tienda online o web con funciones especiales | 3.000 € en adelante | Quien vende online, gestiona reservas o automatiza procesos |
Son rangos, no tarifas cerradas. Lo que mueve una web de un extremo a otro no es el número de páginas, sino cuánto trabajo de pensar hay detrás. Vamos por partes.
Qué hace que una web cueste más (o menos)
1. Diseño a medida o plantilla
Una plantilla es como un traje de tienda: puede quedarte bien y sale barato. Un diseño a medida parte de cómo es tu negocio y de cómo deciden tus clientes, y se nota en que la web no se parece a la de tu competencia. Ninguna opción es mala. La pregunta es si tu web tiene que convencer o solo estar.
2. Quién escribe los textos
Es lo que más se subestima. Una web bonita con textos genéricos («somos líderes en el sector», «calidad y compromiso») no vende y tampoco aparece en Google. Escribir bien qué haces, para quién y por qué elegirte lleva horas, y esas horas están en el precio. Si los textos los pones tú, la web sale más barata; si los escribe alguien que sabe de copy y SEO, sale más cara, pero suele recuperar la diferencia.
3. Funciones especiales
Un formulario de contacto es estándar. Una tienda online, un sistema de reservas, un área de clientes o un mapa de reparto que se genera solo ya son otra cosa. Cada función que ahorra tiempo a tu equipo suma horas de desarrollo. Por ejemplo, para Fjordens Grøde automatizamos el reparto de pedidos, los avisos por SMS y un monedero para los clientes: no es una web «de cuatro páginas», aunque lo parezca por fuera.
4. Quién la va a mantener
Si quieres cambiar tú los textos, los precios o las fotos, la web tiene que estar pensada para eso y alguien tiene que enseñarte. Si prefieres no tocar nada, el estudio se encarga, pero cada cambio será un pequeño encargo. Las dos cosas tienen un coste; solo cambia cuándo lo pagas.
Los gastos que no salen en el primer presupuesto
Una web no se paga una vez y ya. Hay costes que se repiten cada año y que conviene tener en cuenta desde el principio:
- Dominio (tunegocio.com): entre 10 y 20 € al año.
- Servidor o hosting: entre 60 y 200 € al año para una web de empresa normal. Lo barato aquí suele salir caro en velocidad.
- Mantenimiento: actualizar el sistema y los plugins, y arreglar lo que se rompa al hacerlo. Si nadie lo hace, la web se vuelve lenta e insegura con el tiempo.
- Correo con tu dominio (hola@tunegocio.com): desde unos pocos euros al año por buzón.
- Fotos: las de banco de imágenes son gratis o baratas, pero las tuyas, de tu equipo y tu producto, convencen mucho más.
Cuando compares presupuestos, pregunta siempre qué incluye y qué no. Una web de 600 € más 300 € al año de extras puede acabar costando lo mismo que otra de 900 € con todo dentro.
Nuestros precios, explicados
En Huella trabajamos con tres niveles. No cambian las horas que le dedicamos a pensar tu web; cambia cuánto hacemos nosotros y cuánto haces tú. Todos los precios llevan el IVA incluido.
La base de todas nuestras webs es el Huella Kit: dominio, servidor, mantenimiento y soporte en una sola cuota de 350 € al año. Si eliges Full Service o Algo intermedio, el primer año del Kit va incluido en el precio, y a partir del segundo pagas solo esa cuota. Así sabes desde el principio lo que te va a costar la web cada año, sin facturas sueltas de hosting o de dominio.
Huella Kit: desde 350 € al año
Para autónomos y pequeñas empresas que quieren su web ya. Te damos un constructor sencillo y una guía paso a paso, y montas tu web con nuestra ayuda: una hora de soporte al mes con nosotros. El dominio, el servidor y el mantenimiento van incluidos en la cuota, así que no hay sorpresas. Si quieres correo con tu dominio, son 30 € al año por buzón. Así trabajan, por ejemplo, iCálculo y Nutricoach.
Algo intermedio: desde 800 €
Para equipos que quieren llevar su web pero no empezar de cero. Montamos la base con tu marca y tu estructura, y te enseñamos a editarla. A partir de ahí cambias textos, fotos y precios cuando quieras, sin depender de nadie. El plazo habitual es de 4 a 6 semanas. Incluye el primer año del Huella Kit; después, 350 € al año.
Full Service: desde 1.500 €
Para empresas que no tienen tiempo para su web y quieren que funcione desde el primer día. Nos encargamos de todo: estrategia, diseño a medida, textos pensados para Google y para tus clientes, y la web lista para recibir peticiones. Se tarda de 6 a 10 semanas, porque la mitad del trabajo es entender tu negocio antes de diseñar nada. También incluye el primer año del Huella Kit; después, 350 € al año.
Como los tres niveles se apoyan en el Huella Kit, el mantenimiento siempre está incluido: actualizamos los plugins y corregimos lo que se rompa por esas actualizaciones. Tienes el detalle y la comparativa en nuestra página de servicios.
¿Cuál te conviene? Tres preguntas
- ¿Cuánto tiempo quieres dedicarle? Si la respuesta es «ninguno», busca a alguien que lo haga todo. Si te apetece llevarla tú, no pagues por lo que puedes hacer.
- ¿Tu web tiene que traerte clientes o solo confirmar que existes? Si la gente te conoce por el boca a boca y solo quiere ver tu teléfono, algo sencillo basta. Si quieres que te encuentren en Google, los textos y el SEO importan tanto como el diseño.
- ¿Hay alguna tarea que repites cada día? Pedidos, reservas, presupuestos… Si la web puede hacerla por ti, la inversión cambia de cuenta: deja de ser un gasto de imagen y pasa a ahorrarte horas.
Si no lo tienes claro, hemos montado el tarot de Huella: siete preguntas sobre tu negocio y una carta que te dice en qué centrarte. Es medio en broma, pero las preguntas van muy en serio.
Tres errores que salen caros
- Elegir solo por precio. Una web barata que no trae clientes es la más cara de todas: pagas y no recuperas nada.
- No preguntar de quién es la web. Asegúrate de que el dominio está a tu nombre y de que puedes llevarte la web si cambias de proveedor.
- Olvidarse del después. Una web sin mantenimiento ni contenido nuevo se queda vieja en un año. Pregunta qué pasa cuando ya está publicada.
En resumen
Una web profesional cuesta entre unos cientos de euros al año y unos miles, según cuánto trabajo de diseño, textos y funciones lleve, y según quién vaya a mantenerla. Lo importante no es encontrar la más barata, sino la que te devuelve lo que cuesta.
Si quieres saber cuánto costaría la tuya, cuéntanos tu proyecto y te damos un presupuesto cerrado, sin compromiso y con todo lo que incluye por escrito.